martes, 6 de septiembre de 2016

Teo quiere a quien manda!


Casí 9 meses con Teo, habiendo conversado y observado otras familias perrunas, me hace pensar en el comportamiento de los perros. El cariño que nos dan es quizás la mayor magia de tenerlos.
Sí, sin duda nos quieren, pero ¿quiere Teo por igual a todos los miembros de la familia?
Evidentemente que cuando teo está solo en casa y llega alguno de nosotros, sus muestras de cariño van dirigidas a él. Nos mordisquea, pasa por debajo de nuestras piernas, incluso, aunque no le dejemos, se pone a dos patas y apoyándose sobre nosotros e igualándonos en altura nos chupa y modisquea.
Pero cuando Teo está solo en casa y llegamos todos en grupo:
¿a quien saluda más afectuosamente?,
¿con quien se para más?,
¿a quien busca entre todos nosotros?:
En nuestro caso es Patricia. Sin duda es quien más se lo merece, es quien ha traido a Teo, quien le da de comer, quien lo lleva al veterinario, y quien le habla como si estuviera aprendiendo a hablar.
Pero también los demás lo hacemos, incluso a veces en pequeñas temporadas en que patricia no está. Y sin embargo ¿Por qué a los demás no nos ofrece el mismo cariño?.
También he observado, y me han contado, que en otras familias perrunas, a veces uno de los miembros asume casi todos los roles con el perro, y sin embargo no se hace acreedor del cariño máximo del perro.
Tengo una teoría, quizás no sea cierta, pero no creo que vaya desencaminada. Entre todos sus cuidadores, entre toda la familia del perro, entre todos sus acompañantes, el perro elige al que manda en la familia, el que tiene el rol más determinante, él que decide más sobre él, y lo hace de una manera instintiva. Es como si supiera quien manda en casa, y no vale ser el que grita más, el que le da la comida o el que le impone los limites, simplemente lo más importante es: quien manda en casa, y ése, solo ése tiene el privilegio de ser el más querido.

viernes, 12 de agosto de 2016

George Steiner


Acabo de leer un libro robado del recibidor de la casa de verano de mis padres, que resume la entrevista de la periodista francesa Laure Adler al humanista George Steiner. Lo he leído a trozos, en pequeñas dosis, como el chocolate, saboreando y buscando matices en cada mordisco, en cada frase. 
¿y que tiene esto que ver con Teo?
Bueno el caso es que tras muchas preguntas y respuestas, tras muchas cavilaciones profundas e intensas. Tras releer muchas frases buscando su sabor... Llega la última pregunta de la periodista, y esa pregunta se refiere precisamente a su perro. Sí, a su perro.
(Os he dejado la foto del texto de esa última página para quien quiera leerla).
Steiner, en su respuesta, no dice mucho más de lo que diríamos cualquiera de nosotros.
Quizás nuestro perro nos acerque a lo más sencillo de la vida con un solo ladrido.

jueves, 11 de agosto de 2016

Pajaros



Hoy Teo ha cazado su primer pájaro.
Se lo hemos arrebatado a tiempo y aunque el pájaro ha tardado en recuperarse, ha vuelto a volar.
Sinceramente yo lo veía algo imposible, pero ha sido fruto de su instinto, técnica, y persistencia.
Desde los dos meses que ha estado con nosotros, (ahora tiene 10) sus sentidos se dirigen a cualquier cosa que vuele: gaviotas, palomas, pájaros, mariposas o cualquier tipo de insectos voladores incluyendo moscas.
Se para, observa, y se lanza sin detener la persecución mientras la presa este cerca.
La mayoría de las veces persigue la sombra.
Al principio pensé que era estúpido, pero para él es más fácil perseguir la sombra que ve sobre el suelo sin tener que levantar la cabeza con lo cual controla su camino, que no mantener la mirada en el cielo sin poder observar por donde va y pegarse la gran piña.
Yo pensaba: "la sombra esta ahí abajo y la presa allí arriba. ¿lo sabe?" el ahínco con el que persigue la sombra me hace pensar que no. Pero ahora empiezo a entender que esa ignorancia le hace sentir que se acerca a la presa, le da esperanza de que puede alcanzarla y alguna vez esa sombra puede acercarse a la presa tanto que ambas sean lo mismo. Y entonces... Ñan.
Siento que soy como Teo, persigo sombras que en forma de sueños, pensamientos y deseos que la mayoría de las veces están tan lejos de la realidad, como las sombras que persigue Teo de sus presas.
Como a Teo me resulta más fácil perseguir sueños como sombras sobre el suelo, que realidades imposibles en el cielo.
Pero ahora entiendo que algún día, tal y como las presas de Teo tocan su propia sombra, y ahí está él para darles un buen mordisco, la realidad tocara los sueños y ahí tendré que estar yo para morderla con dientes afilados de alegría.
Teo, ya no me reiré cuando persigas sombras!

miércoles, 27 de julio de 2016

Canícula


Al verano se le denomina canícula, canícula viene de can que significa perro, (Can en gallego, cao en portugues) Podríamos pensar que el verano es la mejor época para los perros, pero el calor los suele dejar kao. Lo único bueno para ellos es que en verano los dueños tienen más tiempo para estar con ellos y pasearlos, a no ser que los dejen en una perrera para irse de vacaciones.
Pues sí, ese otro nombre que recibe el verano y que viene de la palabra perro, tiene un origen ancestral. Hace unos cuantos miles de años se miraba a las estrellas para detectar los cambios de estaciones y había en el cielo estrellas singulares, o constelaciones (uniones de estrellas) que marcaban ese cambio.
Una de esas constelaciones es CANIS MAYOR, por su forma de perro, se la denominaba así en diversas culturas. Dentro de su constelación está la estrella más brillante del cielo SIRIUS, solo superada en intensidad de brillo por los planetas júpiter y venus. Esta estrella aparecía en el cielo matinal los dias de más calor del año, de ahí a llamar canícula al verano, y también la expresión "un día de perro". Debido al movimiento del eje terrestre esta salida matutina se produce ahora en septiembre.
Quizás Teo me obligue a conocer una de las constelaciones más importantes del firmamento y quizás cuando mirando el cielo observe la estrella más brillante guarde un pensamiento para él. De momento, eso sí, se creera de veras que el verano es para él porque está dando los paseos más largos desde que está con nosotros.
Teo disfuta tu canícula!!!

domingo, 24 de julio de 2016

Sam


Hoy domingo, he ido a pasear por la Collserola, un largo paseo desde el museo de la ciencia hasta el otro lado de la montaña, pequeño descanso en la font del Canet y vuelta hasta casa andando. Sin coche, con el que acercarme a la montaña, fueron casi 3 horitas.
Aproveché la escursión para saludar a una pareja amigos de mi mujer, que viven en Vallvidrera, en la parte alta de la Collserola, cuyo perro, de nombre Sam, tuvieron que sacrificar la pasada semana. La edad y los tumores hacían aconsejable sacrificarlo en lugar de mantenerlo con vida sufriendo.
- Lo siento Javier, ¿ya superado?, le dije, dándole un abrazo.
- Que va, que va. Es muy duro. Son muchos años.
- Todavía no nos hemos acostumbrado.
Le conté la historia de la muerte del perro de mi padre, "BRISA": Ya estaba muy mayor y casi ciego, y mi padre en un descuido, saliendo del parking con el coche, lo atropelló y mató sin darse cuenta.
- Nunca lloré tanto con Brisa muerto en mis brazos como lo hice ese día.
Me cuenta siempre mi padre.
Brisa está enterrado en el jardín a pocos metros de donde murió.
Y no es la única historia, la vida de los perros, mucho más corta que la nuestra, da pie a vivir muchas pérdidas y despedidas.
- Tenía solo 2 años cogió una enfermedad rara y quizás estuve mal asesorada, pero al final murió. Lo pasé tan mal, que esperaré unos años para volver a tener otra.
Me decía una madre del cole de mi hija con la que estuve hablando la semana pasada a raiz de que me vio con Teo, y yo le pregunté por su perra.
Mientras Teo bebia en la manguera del jardín comentabamos estas y otras historias y de como puedes extrañar más a un animal que a las personas.
También recordábamos que dos semanas antes, habíamos recorrido un largo paseo juntos. Fue uno de los últimos de Sam. Fuimos ambas parejas acompañados de nuestro exultante Teo, saboreando con impetu toda la montaña que rodeaba el camino, y Sam, cojo y renqueante, pero constante, al lado de Javier, apegándose a la vida de la misma manera que al pie de su amo.
Tras hablar de otras cosas, relacionadas también con las despedidas, me acompañaron un tramo en el reinicio de mi camino por Collserola.
Creo que estaban tristes de oirme llamar a Teo, echabando de menos gritar en alto: "Sam"

jueves, 21 de julio de 2016

Teo versus Laser


Ayer mientras volvia de navegar a ultima hora de una tarde encapotada donde las nubes eran dueñas juguetonas del viento, vi, a pocos metros de mí, una bandada de patos negros volando muy bajo, casi tocando su superficie alboratada. Volaban a contraviento, hacia el sur, en formación de flecha. Me paré y con la vela flameando me quedé un buen rato contemplándolos.
Luego de camino a casa, pensaba que Teo y el barco, tienen algo en común, son un vehículo para apartarse del resto de cosas que nos rodean y sobre todo para acercarnos a la naturaleza. Conozco la Collserola bastante bien, de rodar y correr por ella durante años y años, pero Teo me da y nos da la posibilidad de coger aquel camino por el que nunca fuimos, ese pequeño montículo, que por pequeño, hemos dado por visto, atajos, o monte sin camino... El ritmo del paseo permite mirar para observar, y empiezas a percibir tu alrededor con una nueva intensidad.
Arboles, piedras, pájaros marcados por Teo, jabalies, insectos... o una vista al paisaje. Tambien es verdad que así como navegando estás pendiente del barco, de sus movimientos, de su puesta a punto, tambien la atención del paseo está en observar a Teo su elegancia en el correr, su ansia por recorrerlo todo, sus saltos cada vez más ágiles, y tambien en forzarle a estar siempre mentalmente dispuesto a nuestras ordenes: ven Teo, sube, busca.....
Pero esa parte del paseo, o de la navegada, de pequeños instantes sorprendentes de placer contemplativo de la naturaleza, nos acercan a lo más produndo de nosotros mismos, Quizás Teo y el barco sean ese WIFI que tanto necesitamos, para conectarnos con el interior de nosotros mismos, y usar esa aplicacion llamada "espiritualidad".

martes, 19 de julio de 2016

Setter


Dicen si algo no tiene nombre no existe. Nuestro perro tiene de nombre Teo; La proposición de nuestra hija pequeña ganó a las demás alternativas. Cumplía los consejos de nombre corto y claro, lo único que no me gustaba del nombre de Teo, es que es demasiado humano: Esta misma mañana mientras dejabamos a nuestra hija en el autobús para irse de colonias, solté a Teo, en una zona sin coches al lado de un parque. Sus ganas de corres le hacen ir, nada más soltarlo, de un lado para otro a tal velocidad que ya no sabes donde está. Le llamé de manera potente:
- Teo, Teo.
y un padre de otra niña que estaba con nosotros me dice:
- Me llamas,
- No, no lo siento es el nombre del perro.
- Ya me extrañaba que lo hicieras de manera tan efusiva,
remató con ironía.
Y siguiendo con los nombres, mi atávica curiosidad por las palabras me hace bucear en la procedencia de los nombres de nuevas razas que me encuentro en el parque, pero esta vez concretaré con la familia o raza de Teo.
Teo, como ya sabéis, es un Setter inglés, inicialmente pensaba que lo de Setter venía del nombre de algún criador, pero no.
Antiguamente los perros cazaban pero con la llegada de las armas de fuego en el siglo XVI se adiestraron a la mayoría de perros de caza para que señalaran las presas sin perseguirlas y las cobraran (Las trajeran sin comerlas). El caso es que mientras que los "Pointers" o señaladores (otra raza) marcaban las piezas quedándose inmóviles y señalándolas, el Setter, más sigiloso se tumbaba y reptando con la mirada en la presa como queriendo hipnotizarla la marcaba. De ahí el nombre de "Sitter" después Setter.
Así pues Teo es un "Sentador", un especialista en sentarse, y cuando le decimos:
- Sit Teo
Estamos haciendo una reverencia a su pasado.

lunes, 18 de julio de 2016

Precious Eli


Mucho antes de que Teo llegara a casa, más de un año, vi en facebook el título de un libro que me llamó la atención: "El perro que paseaba a su amo" de John Zeaman, un critico de arte neoyorquino que a raíz de comprarse un perro, cambia su día a día incluyendo largos paseos con su perro en el que descubre su barrio y zonas adyacentes. En el libro describe los paseos y todos estos lugares así como compañeros de salidas. La verdad es que no llegué a acabar el libro, quizás si yo fuera neoyorquino, o el barcelonés, hubiera aumentado mi interés.
A raíz de la llegada de Teo, un amigo periodista de mi mujer, le regaló un libro: "Mis amores y otros animales" de Paolo Maurensig, afamado escritor italiano de novelas. Antes de irnos de vacaciones hace apenas 2 semanas, le robé el libro que tenía abandonado en su mesilla. El libro describe en amenos relatos cortos historias propias y ajenas de perros y gatos, he de decir que las de los gatos me las salté. El caso es que disfrutando de la cárcel de libertad total de un barco de vela, "Precious Elli", por las islas Esporades, aproveché un momento en que estábamos todos juntos en la bañera a la sombra del bímini a punto de hacer un aperitivo, para empezar a leer un cuento indio que incluía el libro. Mi sorpresa fue que acompañado del ruido de las cigarras intensamente avivado por el calor, y del frescor del chapoteo del agua en las rocas que teníamos en nuestra popa, mi lectura conquistó sus oidos. Acabé el cuento y pidieron más. Uno tras otro, íbamos escuchando los relatos, sin que me dejaran una pausa reparadora. Llegué al final en el que Joyce, su perro moría, alguna lagrimita acompañó el relato.
Teo estaba lejos nuestra en "una casa de colonias para perros" cercana al aeropuerto del Prat. Sin estar estuvo, y nos regaló un momento de recuerdo para toda la vida, aunque quizás los relatos ya los hayamos olvidado, esa cala en la deshabitada isla de Peristera quedará unida a este recuerdo.

domingo, 17 de julio de 2016

Teo


- "Sit Teo", estas son las palabras que más escucha Teo; y obedece sentándose elegantemente.
Teo es un Setter Ingles, esbelto, aunque los demás digan delgado.
Mi mujer se empeño en introducirlo en nuestra familia y así aumentar el número de bocas que alimentar. Llego a casa a mediados de diciembre del 2015, con unos meses de vida. Y los primeros meses en casa como podéis figurados no fueron fáciles. Mi mujer y yo hemos superado un trance de Teoseparación, y todavía utilizo la palabra Teo, cuando quiero echarle algo en cara.
Han sido tantas nuevas experiencias las que me ha sumado esta nueva vida perruna que ya hacía tiempo tenía ganas abrir una plataforma donde pudieran, a los que les gusten las historias simples, leerlas. Supongo que no hace falta que tengáis perro, aunque tenerlo, o haberlo tenido, ayudará a comprender muchas de ellas.
Mi objetivo es muy simple: escribir, guardar y compartir historias atractivas que podáis leer con avidez, y conseguir al final de alguna de ellas, un simple GUUAAAAAUUUUUUUUUUU.