Cuentos de Navidad con Teo!
4. - Aurelia
4. - Aurelia
- "Por una cabeza, De un noble potrillo, Que justo en la raya, Afloja al llegar. Y que al regresar Parece decir: No olvidéis, hermano, Vos sabés, no hay que jugar."
Pedro cantaba acompañando a Carlos Gardel, cuya voz surgia de un viejo y cuidado tocadiscos.
Desde un sillón echo a él, contemplaba la cala corral. Su pequeño loft, nacido de la restauración de uno de los antiguos embarcaderos que vestían el contorno de la parte norte de la cala, era mágico.
Una onanistica comida de Navidad!
Desde un sillón echo a él, contemplaba la cala corral. Su pequeño loft, nacido de la restauración de uno de los antiguos embarcaderos que vestían el contorno de la parte norte de la cala, era mágico.
Una onanistica comida de Navidad!
Una cafetera italiana empezó a gorgojear. El aroma del café inundó la estancia, dejando en el olvido el recuerdo de un pequeño gall de sant Pere con patatas y cebolla al horno, que Pedro había despachado con lentitud y placer.
Ojeaba su pasado a saltos, entre álbumes de fotos, fotografía suyas de estudio, apuntes y escritos. Entre sorbos de su cafe sin azúcar recordaba a Malena su musa, su amor, su faro. Acababa de coger una foto de estudio donde Malena aparecía desnuda posando, cuando Aurelia salto desde el suelo a su regazo estando a punto de tirar su taza de café, acomodándose en un ronroneo.
- Que ingrata es la vida con los que más dan, y que expléndida con los egoístas. Balbuceo mientras recordaba cuando dejó todo, incluida Malena, para estar solo en una cabaña en la Patagonia. Una aventura que salió mal, muy mal. De allí, y de su depresión la rescato Malena. Ya habían pasado dos lustros.
El le debía su vida, y un cáncer fulminante le había arrebatado a ella, poco antes del verano, la suya. Pedro no era de llorar, pero si de no olvidar su pasado. Quiso celebrar, o más bien pasar, la Navidad en el mismo lugar que el pasado año con Malena, aquí en su mágico embarcadero.
La Navidad había regalado un día tranquilo de Sol y poco viento. Cala corral se veía a través de su gran ventanal sosegada.…
Notó vibrar su móvil en el bolsillo de su cazadora ... Era yo que le llamaba mientras paseaba a Teo, tras un suculento cocido que mi suegra siempre bordaba en la comida de Navidad.
- Feliz Navidad Pedro! Espero no haberte despertado. Dije en medio de un tirón de la correa de Teo que se abalanzaba sobre una paloma. Y continúe:
- Te llamo, porque en medio del paseo, Teo se ha quedado inmóvil enfrente de un gato que se sentía poderoso detras de unas rejas. Y me he acordado de Aurelia... No hay mejor excusa.
- Te llamo, porque en medio del paseo, Teo se ha quedado inmóvil enfrente de un gato que se sentía poderoso detras de unas rejas. Y me he acordado de Aurelia... No hay mejor excusa.
- Ey, que ilusión. Feliz Navidad fredi!. No. No me has despertado, justo estaba paseando para "pescar" la puesta de sol desde cala Llentía. Ahora mismo acabo de dejar los dos monumentos okupas, de los que alguna vez te hablé: las puertas de can soleil y las grandilocuentes columnas del time and space de Andrew Rodgers. Hoy apenas hay gente. Y ahora estoy llegando a la punta entre cala llentia y cala corral.
- ¿cómo estás? ¿finalmente has comido solo?
- Si. Una sabrosa y plácida comida, ralentizada con un Rivera de Duero que ha puesto magia fundiendo recuerdos con la belleza de los sentidos que el precioso día de hoy nos regala.
- Si, estar solo es la mejor manera de oír nuestra respiración, inundandonos desde dentro y desde fuera. Dictaminé, y añadí:
- ¿Que haces estos días?
- Mañana ver quedado con un amigo. Iremos a Formentera desde Sant Antoni.
Allí estaremos unos días. Un lujo!
Me colgó antes que que el sol metiera sus últimos rayos hasta en final de caja Llentia.
- Si. Una sabrosa y plácida comida, ralentizada con un Rivera de Duero que ha puesto magia fundiendo recuerdos con la belleza de los sentidos que el precioso día de hoy nos regala.
- Si, estar solo es la mejor manera de oír nuestra respiración, inundandonos desde dentro y desde fuera. Dictaminé, y añadí:
- ¿Que haces estos días?
- Mañana ver quedado con un amigo. Iremos a Formentera desde Sant Antoni.
Allí estaremos unos días. Un lujo!
Me colgó antes que que el sol metiera sus últimos rayos hasta en final de caja Llentia.
Al sur Es Vedra, sobresalía sobre la costa de Ibiza. Pedro disfrutó de ese momento sin pensar en nada, concentrando todos sus sentidos en ese instante.
Al día siguiente, en la mañana, navegando en largo con un Levante moderado, Pedro y su amigo, atravesaban el canal entre Es Vedra e Ibiza.
Pedro le contaba a su compañero mientras trimaba la mayor.
Pedro le contaba a su compañero mientras trimaba la mayor.
- Este Fredi es majo!!!
Yo mientras tanto veía a Teo saltando entre la vegetación cerca de sant Pere mártir, pensando.
- Un tío de carallo este Pedro!
Yo mientras tanto veía a Teo saltando entre la vegetación cerca de sant Pere mártir, pensando.
- Un tío de carallo este Pedro!
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