Teo es objeto de bastantes piropos, supongo que es debido a que no suelen verse muchos perros de su raza: setter inglés.
El adjetivo que más utiliza la gente para referirse a él es:
- Que elegante!
La elegancia es una de esas palabras que es fácil de utilizar pero difícil de definir. Su significado entra en el campo de la subjetividad, como la felicidad, quizá porque sus fronteras entre lo vulgar y pretencioso son muy finas y también dependen de la mirada.
La elegancia la solemos referir al vestir donde los franceses siempre han sido los reyes. Así Honoré de Balzac, en 1930, escribe una tratado sobre ella: "Traite de la vie elegance". (Quizás debería leerlo).
Recuerdo de hace muchos años, una frase de un modista famoso, no recuerdo cual, que definía una persona elegante como aquella que era capaz de atravesar una plaza llena de gente sin que nadie se girara para mirarle. Puede que para él la elegancia es discreción, escapar de lo vulgar y estridente.
Supongo que la elegancia está en la mirada, y la mirada depende de la cultura de esos ojos, pero la elegancia salta las fronteras de la cultura, es universal, porque su germen está en la naturaleza. La naturaleza es implemente elegante.
La palabra elegante proviene de elegir, (Eligiere) extraer lo mejor, y es lo que la naturaleza hace mediante la selección natural a través del tiempo.
Si buscáramos palabras que nos acercan a la elegancia tendríamos: Sencillez, simplicidad, belleza, nobleza, porte, buen gusto, armonía, gracia, distinción, refinamiento, proporcionalidad, airoso, soltura, levedad, ligereza, encanto.
Ser elegante es difícil, muy difícil porque requiere tiempo. La naturaleza lo ha tenido y ha puesto en cada especie lo necesario para sobrevivir en cada ecosistema con lo justo, sin que sobre ni falte nada. Puede que otra de las características de la elegancia sea la efectividad, la funcionalidad. Ser elegante es hacer lo preciso. ni más, ni menos; ¡Que difícil!. Así la elegancia no surge de querer ser elegante, surge de coger lo necesario y desembarazarse de lo superfluo. Surge de elegir lo más noble de uno mismo descartando lo trivial, la afectado y lo vulgar. Te sientes elegante cuando te sientes cómodo con lo que eres, sin querer ser otro.
Así al escribir, al hablar, al dibujar, al pintar, al construir, al cantar, al vestir, al hacer deporte, podemos hacer algo bello, pero la elegancia va más allá, no busca la belleza que es totalmente subjetiva sino la perfección en lo funcional, donde no falte ni sobre.
Teo en sus movimientos busca el mínimo esfuerzo, en sus saltos, sus giros, sus zancadas encuentra la sencillez del gesto, y en sus paradas donde concentra toda su energía en su mirada hacia los pájaros simula una bella escultura viva. Su elegancia es esfuerzo convertido en belleza.
Sí. Definitivamente la naturaleza es elegante, porque nunca encuentras en ella, nada vulgar ni pretencioso. Así dándole la vuelta ser elegante es ser natural. ¡Que fácil, verdad Teo!.
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