martes, 12 de febrero de 2019

El otro apellido


Regalo de paseo matinal en una mañana de invierno que parece primavera. Los almendros diseminados por toda la vertiente de la Collserola que da a la ciudad, están vestidos de blanco y rosa tenue, avisándonos de que en pocos días todo va a explotar.
Voy solo, en silencio, reviso el móvil por un mensaje entrante y mientras lo contesto a paso lento, me cruzo con una pareja. Él, alto, atlético, me saluda, levanto la vista del teléfono móvil, pero en el rápido cruce no le reconozco. Yo, que soy muy "bestia", me paro, me giro y ya con ellos de espalda, le digo:
 - ¿Nos conocemos?
 - Probike, me contesta.
 - Ostras perdona, ahora caigo, soy un desastre.
Alguna frase más, para compensar de manera simpática mi descuido, y seguimos cada uno su camino.
Lo conocí cuando empezaba con una pequeña tienda en la calle Villaroel, por mediación de un gran amigo común y posteriormente siempre me ha reconocido en las pocas ocasiones que he ido a sus tiendas, que son un referente de bicicletas en Barcelona.

Mientras penetraba en un sendero entre pinos con Teo corriendo  ladera arriba y ladera abajo, mostrándome insultante su elegancia y destreza, me quedé pensando como una palabra nos vincula a las personas.
Todos tenemos un nombre, pero en la mayoría de los casos se repite en otras personas y allí está el apellido para diferenciarnos, y juntos: nombre y apellido, ya nos hace más exclusivos. Pero la mayoría de las veces desconocemos, olvidamos y simplemente nunca supimos ni el nombre, ni el apellido y allí está esa palabra mágica que nos diferencia de manera diferente para cada persona. A veces sobrevive el mote, alias, sobrenombre o seudónimo, y sino allí está ese "otro apellido" que construye nuestra relación con cada persona.

Ese "Otro apellido" puede ser el lugar en que lo conocimos, la referencia por trabajo, nombre de la empresa, su cargo, el nombre del amigo común, un referente físico de la persona que lo diferencia de los demás, su forma de hablar, la afición, alguna conquista del pasado que lo identifica, una antigua novia, en fin esas referencias que nos hacen reconocibles a los demás y que suelen depender de los grupos o incluso de las personas... Esos "otros apellidos" son múltiples, dispares, largos o cortos, incluso a veces disponemos de varios para la misma persona.

Pienso a veces, que un buen resumen de nuestra vida sería la suma de esos "otros apellidos".
Quizás hoy, añado otro en mi historia: "El despistado que paseaba un Setter inglés por Collserola".

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