Acabo de leer un libro robado del recibidor de la casa de verano de mis padres, que resume la entrevista de la periodista francesa Laure Adler al humanista George Steiner. Lo he leído a trozos, en pequeñas dosis, como el chocolate, saboreando y buscando matices en cada mordisco, en cada frase.
¿y que tiene esto que ver con Teo?
Bueno el caso es que tras muchas preguntas y respuestas, tras muchas cavilaciones profundas e intensas. Tras releer muchas frases buscando su sabor... Llega la última pregunta de la periodista, y esa pregunta se refiere precisamente a su perro. Sí, a su perro.
(Os he dejado la foto del texto de esa última página para quien quiera leerla).
Bueno el caso es que tras muchas preguntas y respuestas, tras muchas cavilaciones profundas e intensas. Tras releer muchas frases buscando su sabor... Llega la última pregunta de la periodista, y esa pregunta se refiere precisamente a su perro. Sí, a su perro.
(Os he dejado la foto del texto de esa última página para quien quiera leerla).
Steiner, en su respuesta, no dice mucho más de lo que diríamos cualquiera de nosotros.
Quizás nuestro perro nos acerque a lo más sencillo de la vida con un solo ladrido.
Quizás nuestro perro nos acerque a lo más sencillo de la vida con un solo ladrido.

